domingo, 21 de febrero de 2010

Salar de Pocitos.

Finalmente hemos llegado a las 16 horas al pueblo de Salar de Pocitos. Lo encontré exactamente igual que cuando fui con Roslie en enero de 2009.
Lo primero que hicimos con Juan fue andar por la estación de trenes, mientras Chugo nos esperaba en el pueblo.

 
  
 
Fuimos hacia el Renault 12 y buscamos a María para arreglar el tema del alojamiento a nuestra vuelta de Tolar Grande. Yo tenía el dato de Doña María, la señora de la casa con puerta roja. Golpeamos y salió de allí su hija quien nos dijo que no se daba más alojamiento allí y que podríamos averiguar en lo de Cecilia o en el puesto sanitario.

 
  
Casa de María.


Entrada a la Casa de Cecilia.
 

Puesto Sanitario.
Luego de hablar con Cecilia, caminamos por las desoladas vías, sentimos la soledad, el viento y los ruidos casi fantasmales de una estación desolada. Recorrimos allí sus abandonadas instalaciones hasta que nos encontramos con una sorpresa al llegar a la oficina de la estación. Allí se encontraba completamente cerrada, pero sumamente ordenada, con escritos que eran recientes y un dispenser de agua. Eso daba señales claras de que recientemente estuvo alguien allí adentro...¿pero quién?, ¿estaba en funcionamiento el ramal?. Eso no lo supimos.

 
  
  
  
  
 

 Finalmente nos tocó la hora de seguir nuestro rumbo hacia Tolar Grande. Estuvimos por término de una hora en Salar de Pocitos y realmente me pareció que fue una visita bastante completa, mucho más que en mi experiencia con Roslie en enero del año pasado.

Nos restan 86 Km. que son a todo paisaje, a todo color, a toda soledad, a toda aventura...

1 comentario:

Chugo dijo...

Nos restan 86 Km. que son a todo paisaje, a todo color, a toda soledad, a toda aventura... Y A TODA ROTURA! :)

Excelente post.
Abrazo.
Chugo